| Begoña Gutiérrez. Foto: Jesús Morón (El Mundo) |
No comulgo con Podemos, y no por miedo ni por servidumbre como suelen señalar siempre que alguien no está conforme con sus 'propuestas', sino sencillamente porque no me convencen. No voy a entrar en descalificaciones que usan los grandes partidos, como eso de que quien no ha gestionado ni una comunidad de vecinos no puede gestionar un país, porque es demasiado evidente, sino que todo ese rollete buenista del poder participativo y la gestión asamblearia no me parece aplicable en una sociedad avanzada. Igual me equivoco, pero me temo que no. Volviendo a las comunidades de vecinos, si decidir la cosa más básica va a costar tanto como en esos incomodísimos y conflictivos foros vecinales la administración va derechita al colapso. No hay más, oiga.
Al grano. Dicho todo eso, no me parece justo ni recomendable el incendio originado por una frase absolutamente tibia sobre un tema que ya se sabe que en Sevilla no se toca porque forma parte de la ciudad tanto como el más estelar de sus enclaves.








