Pocas certezas hay en la vida y no digamos en la política, pero será difícil que me convenzan de algo que rebata el siguiente silogismo: El PP tiene la convicción de que 'derribando' la alcaldía de Sevilla tendrá en su mano la pieza que le falta para acabar con más de treinta años de socialismo en Andalucía; y si lo logra, el relevo en Madrid estará más cerca que nunca. Todo eso si la cosa sigue como hasta ahora, pues parece evidente que el paro puede decantar cualquier balanza electoral.
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miércoles, 10 de noviembre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
Zoido, el tráfico y el megáfono: una buena idea que se convierte en una mala idea
Pleno con guasa. El plan para cerrar el centro al tráfico privado en el orden del día. ¿Alegaciones? Algunas prosperaron, pero ninguna de los vecinos. Consecuencia: están que trinan y, con todo su derecho, se han concentrado a las puertas del Ayuntamiento de Sevilla para transmitir a sus representantes municipales su frontal rechazo a la medida. A voces, gritando, claman que el centro no se convierta en un ghetto. Piden, exigen, ser recibidos. ¿Qué ha hecho el alcalde? Ignorarles. ¿Qué ha hecho Zoido? Equivocarse.
miércoles, 25 de agosto de 2010
El charco más pesado del mundo o de cómo finalizar las obras mal durante años

Concibo dos formas de hacer las cosas: bien o muy bien. El Ayuntamiento de Sevilla obvia con cierta naturalidad cualquiera de estas dos opciones. Tiene proyectos interesantes, algunos muy interesantes, pero su forma de ejecutarlos es capaz de echar por tierra incluso a las iniciativas más clamorosas. Carlos Colón ya relató una y otra vez su espanto con las losetas de la Plaza de la Virgen de los Reyes, entre otros lugares, cuya mala calidad obligó a sustituirlas en reiteradas ocasiones.
martes, 20 de julio de 2010
Monteseirín: Licencias hacia el fin de trayecto

Cada día que pasa parece más evidente que el todavía alcalde de Sevilla dedicará sus últimos meses a disfrutar un poco tras once años y pico en la palestra y a intentar por todos los medios dejar terminados algunos de los proyectos más ambiciosos de su etapa.
A veces ausente y otras relajado, Monteseirín está en plena carrera por cerrar capítulo: Parasol y Metro son sus grandes dolores de cabeza. Cada día tiene menos posibilidades de inaugurar el controvertido edificio de la Encarnación totalmente terminado, aunque está empeñado en que el proyecto culmine cueste lo que cueste. El Metro cambia cada dos semanas el recorrido de las líneas 2, 3 y 4... Inauguró la 1, historia pura de Sevilla. Las restantes ya veremos para cuándo están.
martes, 15 de junio de 2010
El giro de Zoido, en septiembre
La maniobra, lógica, del PSOE de nombrar candidato a la alcaldía de Sevilla a Juan Espadas con un año de antelación, con Monteseirín aún en el sillón y con el pactado silencio de centenares de municipios por todo el país que pedían también poder preparar la cita electoral desde ya y no a partir del otoño, ha permitido que el azote socialista de los últimos cuatro años en la capital andaluza, Juan Ignacio Zoido, se quede sin enemigo visible. Cuatro años hostigando al todavía alcalde y en la recta final, cuando se va a decidir todo, el enemigo ya es ficticio. Le puede ser zurrando todo lo que quiera, pero no va a ser el rival, ni él ni su delfín Celis, así que toca reorientar toda la estrategia y, en este caso, sí va a esperar.
Zoido va a aguantar hasta después del verano para comenzar la recta final de su carrera hasta la alcaldía. Creen en el PP, con cierto fundamento, que tienen una oportunidad histórica. Necesitan mayoría absoluta salvo que aparezcan nuevos actores como UPyD (algo menos probable a nivel municipal por el escaso conocimiento que genera respecto al éxito de Rosa Díez entrando en el Congreso), pues al PA no lo contempla nadie a estas alturas.
Septiembre será el momento en el que se reorientará toda la estrategia, o al menos cobrará forma. Ya no vale seguir golpeando al alcalde si el candidato rival llega con un índice de desconocimiento muy pequeño pero con su hoja de servicios inmaculada. Hasta entonces, todo irá encaminado a desgastar al PSOE como partido y como equipo de gobierno. A partir de ese momento, esos dos factores tendrán un peso esencial en la carrera de Zoido: ¿dar relevancia a su poco conocido rival o permitir que llegue a las urnas con la camisa planchada? De momento, una pincelada para empezar.
Vídeo del pasado mes de noviembre, cuando Zoido pedía a Monteseirín que abandonara si se rompía su pacto con Torrijos.
Zoido va a aguantar hasta después del verano para comenzar la recta final de su carrera hasta la alcaldía. Creen en el PP, con cierto fundamento, que tienen una oportunidad histórica. Necesitan mayoría absoluta salvo que aparezcan nuevos actores como UPyD (algo menos probable a nivel municipal por el escaso conocimiento que genera respecto al éxito de Rosa Díez entrando en el Congreso), pues al PA no lo contempla nadie a estas alturas.
Septiembre será el momento en el que se reorientará toda la estrategia, o al menos cobrará forma. Ya no vale seguir golpeando al alcalde si el candidato rival llega con un índice de desconocimiento muy pequeño pero con su hoja de servicios inmaculada. Hasta entonces, todo irá encaminado a desgastar al PSOE como partido y como equipo de gobierno. A partir de ese momento, esos dos factores tendrán un peso esencial en la carrera de Zoido: ¿dar relevancia a su poco conocido rival o permitir que llegue a las urnas con la camisa planchada? De momento, una pincelada para empezar.
Vídeo del pasado mes de noviembre, cuando Zoido pedía a Monteseirín que abandonara si se rompía su pacto con Torrijos.
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