En cualquier otra etapa de nuestras vidas, seguramente no pasaría de una anécdota más o menos molesta, pero con la que está cayendo desde que el Gobierno tramitó la nueva ley del aborto hay episodios que llaman bastante la atención. Eso a un mero espectador. Al protagonista le debió indignar hasta moderse todo lo mordible por no mandar a un país tela de lejano al funcionario de turno, que a fin de cuentas hace lo que le dicen que haga pero es el que da la cara...