miércoles 27 de octubre de 2010

Carlos Herrera, el andaluz más influyente

Decir que Carlos Herrera es el andaluz más influyente del país puede sonar a la vez exagerado y evidente. El comunicador encabeza el listado de personajes más relevantes que publica Actualidad Económica en su número de noviembre de 2010, repitiendo además el liderazgo de 2009.



El ranking de la publicación, tomado de una encuesta realizada a seis mil empresarios, directivos y políticos por el Instituto Internacional San Telmo y la propia publicación económica, ofrece datos muy sorprendentes, pero deja a las claras la notabilísima influencia que, sobre la vida pública, ejercen los políticos, los presidentes de las empresas grandes y, ojo, los periodistas. De la lista de 50 nombres que ofrece Actualidad Económica, únicamente dos no pertenecen de una u otra forma a las tres patas mencionadas: el presidente y el fiscal jefe del TSJA (Antonio Angulo, 32º; y Jesús María García Calderón, 37º).

Volviendo a Carlos Herrera, la mezcla perfecta entre arraigo andaluz y presencia en Madrid catapulta a periodista al máximo nivel. La influencia está allí donde se gobierna y en eso Herrera juega a dos manos. Eso sí, la lista muestra que el poder regional aporta un mayor grado de influencia que el nacional. Sí sorprende, entiendo, el segundo puesto de Javier Arenas (presidente del PP andaluz), aunque todavía tenga margen de progreso el cuarto de la lista, José Antonio Griñán (presidente de la Junta y del PSOE andaluz). Entre ambos, el primer aldabonazo empresarial: Felipe Benjumea, presidente de Abengoa, la multinacional andaluza por excelencia.

El top ten lo completan nombres que no sorprenden en absoluto: Braulio Medel (Unicaja), Manuel Chaves (ex presidente de la Junta y vicepresidente tercero del gobierno, además de ministro de Política Territorial), Felipe González (ex presidente del Gobierno), Santiago Herrero (presidente de la CEA), Gaspar Zarrías (ex vicepresidente de la Junta y Secretario de Estado de Cooperación Territorial) y Antonio Pulido (Cajasol). Sí sorprende, mucho, la ausencia de Mar Moreno de la lista de 50.

La política marca buena parte de la lista, con Rosa Aguilar (13º, ya ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino), José Chamizo (15º, defensor del pueblo andaluz), Alfonso Guerra (18º, ex vicepresidente del Gobierno), Luis Pizarro (20º, consejero de Gobernación y Justicia), Manuel Clavero (24º, ex ministro de Cultura), Paulino Plata (25º, consejero de Cultura), Antonio Ávila (26º, consejero de Economía, Innovación y Ciencia), Esperanza Oña (29º, portavoz del PP en el Parlamento andaluz), Miguel Arias Cañete (33º, ex ministro de Agricultura), Luciano Alonso (35º, consejero de Turismo, Comercio y Deporte), Manuel Pastrana (38º, secretario general de UGT Andalucía), Carmen Martínez Aguayo (40º, consejera de Hacienda y Administración Pública), Antonio Sanz (46º, secretario general del PP andaluz), María Jesús Montero (47º, consejera de Salud) y Clara Aguilera (49º, consejera de Agricultura y Pesca).

La empresa, principalmente multinacional, completa mayoritariamente este ranking de influencia. A los mencionados Benjumea y Herrero se unen Eustasio Cobreros (11º, empresario y presidente del Instituto Internacional San Telmo), Francisco Martínez-Cosentino (12º, Grupo Cosentino), Antonio Hernández Callejas (14º, Puleva Foods), Antonio Vázquez (16º, Iberia), Javier Sánchez-Ramade (19º, Grupo Sánchez-Ramade), Jaime Ybarra Llosent (21º, presidente de la Fundación Sevillana Endesa), Javier Benjumea Llorente (22º, Abengoa), Rafael Gómez Gómez (23º, consejero de Mercadona), Ángel Aguado (28º, director de El Corte Inglés), Tomás Osborne (30º, presidente de Osborne), José Luis Sánchez Domínguez (31º, presidente de Sando), Antonio Carrillo (34º, secretario general de la CEA), Manuel Iturbe (36º, director territorial del Santander), Joaquín Moya-Angeler Cabrera (43º, presidente de la Corporación Tecnológica de Andalucía), Richard Weissend (44º, consejero delegado de Heineken España), Juan Reguera (45º, director territorial de La Caixa), Pedro Rodríguez Serrano (48º, director territorial de BBVA) y José María Rossell (50º, presidente de Hoteles Playa Senator).

El periodismo completa esta lista, con un puesto muy destacado para el director de El Mundo de Andalucía, Francisco Rossell, el siguiente del gremio tras Carlos Herrera ocupando el puesto 17. Se le suman Manuel Campo Vidal (27º), Tom Martínez Benítez (39º, Canal Sur Radio), Simón Onrubia (41º, delegado en Andalucía de Expansión y al que felicito de forma especial por ser un tipo muy querido en mi casa) y Pablo Carrasco (42º, director general de RTVA).

La presencia del periodismo es amplia pero tampoco excesiva, y el desglose provincial que acompaña la publicación sí ofrece más nombres: José Joly es el segundo de mayor influencia en Cádiz, sólo superado por la alcaldesa Teófila Martínez. Eduardo Peralta, director de Ideal, cierra el top ten de Granada. José Antonio Frías, director de Sur, ocupa el séptimo lugar en Málaga. Antonio Burgos y Álvaro Ybarra, director de Abc de Sevilla, son octavo y noveno respectivamente en la capital andaluza.

Este desglose conlleva que quien ejerce una notable influencia a nivel regional no tiene por qué lograrlo en una provincia concreta. Sevilla es un ejemplo de ello. La lista la componen Felipe Benjumea, Juan Ignacio Zoido, Carlos Amigo, Antonio Pulido, José María del Nido, Alfredo Sánchez Monteseirín, Juan José Asenjo, Antonio Burgos, Álvaro Ybarra y Francisco Herrero. Espadas no ha tenido tiempo ni siquiera de aparecer, pero llama mucho la atención la posición que ocupan el líder de la oposición y el alcalde...

Monteseirín, sexto en Sevilla, es de los alcaldes peor colocados de toda Andalucía. Sólo están peor el almeriense Rodríguez-Comendador (octavo) y la jiennense carmen Peñalver (novena): Teófila encabeza Cádiz, Andrés Ocaña es tercero en Córdoba, José Torres Hurtado es segundo en Granada, Pedro Rodríguez lidera Huelva igual que Francisco de la Torre lo hace en Málaga.

Nombres destacados asoman por las provincias, como el consejero de Empleo Manuel Recio (sexto en Almería), Ruiz Mateos (cuarto en Cádiz), Mario Jiménez (portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz, quinto en Huelva), Mar Moreno y Micaela Navarro (segunda y séptima en Jaén), Antonio Banderas y Magdalena Álvarez (tercero y quinta en Málaga).

martes 26 de octubre de 2010

Cospedal y las pegas del Gobierno Abierto


En los tiempos que corren, reconocer públicamente que uno tiene dinero es, además de una notable imprudencia, una actitud muy poco recomendable. Nada recomendable si se vive de la política, que ya se sabe que la res publica mira mucho los dineros y la mujer del César etc, etc. Reconozco que el concepto de Open Goverment o Gobierno Abierto es el mayor avance en política de lo que llevamos recorrido del siglo XXI. Lo explica mucho mejor que yo este libro. Todo tiene sus peros...

Castilla La Mancha ha publicado en su boletín oficial la declaración de bienes de sus políticos y, la verdad, la secretaria general del PP ha salido en la foto con joyas de diseño, por lo menos. Me parece torticero, que diría Rubalcaba, enfocar el tema como El País, que resaltaba que había declarado en 2009 ganar más del doble que el presidente autonómico, José María Barreda (más o menos 96.000, sí, sí, ese que le cantó las cuarenta a Zapatero días antes del tsunami ministerial), pero desde luego es llamativo y hasta insultante que el PP le asigne un sueldo que roza los 168.000 euros. Su asignación por cargos públicos no me parece para echarse las manos a la cabeza (unos 63.000 euros), pero sí llama la atención la escasa influencia que tiene la puñetera Ley de Incompatibilidades que promulgó Felipe González en la clase política.

Hay quien se para en los 500.000 euros que Cospedal tiene en cuentas bancarias. Demos por bueno que proceden de la venta de un piso (una fenómena si vende un piso con la que está cayendo) y no le demos más vueltas. Pero 28 millones de las antiguas pesetas por su cargo en el PP...

Ojo, que Cospedal no gana más dinero que la nueva ministra de Salud, la ahora tristemente célebre Leire Pajín (digo tristemente por ese energúmeno que representa a Valladolid), quien en sus tres cargos simultáneos se embolsaba 20.000 euros mensuales (240.000 al año, más o menos como Cospedal).

Presumir, con perdón, de coñonrao con esos emolumentos es una ordinariez manifiesta. Ordinariez de Cospedal y de Pajín, de las dos. O sea, de los dos, PP y PSOE, PSOE y PP, escandalizados siempre en lo que gana el otro sin mirar para dentro (¡maldito Open Goverment!).

Puede, y sólo digo puede, que estas asignaciones tan llamativas estén detrás de las luchas intestinas que viven los partidos políticos en todas sus demarcaciones, que si no a ver cómo se justifica que se presenten multiperdedores de elecciones una y otra vez y se perpetuen en sus cargos medianías nocivas con Máster en habilidades y MBA en orientación.

Transparencia, palabra mágica.

lunes 25 de octubre de 2010

The Mickey's Horror Picture Show



No me pesa reconocer que, a día de hoy, consumo tanta televisión infantil como deportiva. Puede que incluso algo más. Es el peaje por tener niños pequeños, que a los diez minutos de pelotita empiezan a ronear para intentar convencerte de que pongas dibujos animados. Ante este panorama, era obligado hacer un pequeño esfuerzo para llevar a mis herederos al pabellón de deportes de San Pablo a disfrutar del Mickey's Music Festival. El vídeo de arriba resume perfectamente que tuvo sus pegas, dejando al margen el precio; las suficientes para convertirse en The Mickey's Horror Picture Show. Ahí van.

La acústica era impropia de un espectáculo profesional. Entiendo que el promotor lleva el mismo equipo por toda la gira y cualquier instalación de este tipo en otra ciudad, lo puedo atestiguar porque conozco unas cuantas, tiene unas condiciones de sonido más favorables que San Pablo. No se entendía casi nada, se escuchaba tirando a bajito y resultaba verdaderamente difícil seguir las conversaciones y las canciones de los protagonistas. No nos engañemos, no se les entendía un pimiento.

El escenario es minúsculo. Pero minúsculo. Al verlo me dejó de extrañar por qué ocupaban una parte de las gradas tan reducida. Me aseguran (no he ido en otras ocasiones) que Disney On Ice no tiene nada que ver porque ocupa toda la pista, pero esta vez el foco de atención estaba bastante reducido y me temo que sólo podía ser disfrutado plenamente desde las sillas de platea. Las intenté comprar, lo juro, pero en El Corte Inglés me aseguraron que estaban agotadas para todas las sesiones. En la que yo fui (sábado, 12:00 horas), estaba libre toda la última fila. ¿Me lo explique?



La función en sí, la verdad, no es gran cosa. La Sirenita, Aladdin, Toy Story (bueno, un esperpento de salto a la comba en realidad) en versión rápida, adobada con un par de bailes de Mickey Mouse y su tropa.

Mézclese lo inadecuado de la acústica y lo reducido del escenario y te queda un espectáculo lejos de cumplir expectativas. Los niños, como no podía ser de otra forma, salen encantados. Los padres, me temo, bastante menos. Todavía me pregunto si Sevilla no tiene un escenario más adecuado para un show de este tipo. Puede que por la operatividad del montaje (los camiones estaban en el perímetro mismo del pabellón) sea un lugar adecuado, seguramente el alquiler sea hasta barato comparado con otros espacios, pero me estuve acordando del Maestranza (incluso del Auditorio) más de la mitad de la función.

Y luego, claro, está el precio. Con estas cuestiones colgando, entradas entre 20 y 30 euros terminan pesando. En sí mismas no son tan caras, pero no conozco un solo niño que fuera sin acompañamiento paterno: a ser posible, ambos padres. Total, ir a este espectáculo con dos niños vino a costar 80, 96 ó 120 euros, según compraras sillas de grada alta, grada baja o platea. No lo suficiente para dejar a los niños sin verlo, pero desde luego demasiado para una acústica tan deficiente.

martes 19 de octubre de 2010

Verdadero ejercicio de temple

Para mantener una posición crítica con las cosas y no convertirme en un artista de la disputa tabernaria, esta imagen no ofrecerá mayor comentario. Lo único, que no me la ha enviado nadie, la he hecho yo y ese aparcamiento que bloquea el vehículo es donde dejo el coche para ir a trabajar en pleno centro de Sevilla. Un angelito, vamos. La única preocupación del dueño cuando me vio hablar por teléfono era si había llamado a los municipales. Somos unos maleducados sin remedio, como queda acreditado una vez más.

lunes 11 de octubre de 2010

Manolo Jiménez: De villano en Sevilla a héroe en Atenas

Manolo Jiménez, a su llegada a Atenas.

Por delante, nunca fui jimenista. Siempre me pareció un entrenador hosco pero desde luego concienzudo y serio. Amarrategui, para qué negarlo, pero obsesionado con ganar, no con agradar. Del Nido nunca estuvo del todo convencido, pero era una buena opción por resultados y por sevillismo, que ya se sabe que evita reproches en cuanto a planificación y fichajes. No había opción a la gran frase de Rafa Benítez en el Valencia: "Pedí un sofá y me trajeron una lámpara". Jiménez se habría quedado igual de conforme con el sofá que con la lámpara. De hecho, así fue.

lunes 4 de octubre de 2010

U2: Reflexiones y conclusiones

Foto: Antonio Pizarro
Las metas tienen sus pegas. El exitazo que para Sevilla ha supuesto el concierto de U2 abre sin embargo un buen puñado de interrogantes que sólo el tiempo y la pericia de los gestores correspondientes podrán despejar. ¿Qué queda ahora? ¿Es posible superar un listón tan alto?